Enroje nace del deseo de dar forma, con las manos y el corazón, a un espacio donde la cerámica sea encuentro, aprendizaje y disfrute.
El nombre viene de la antigua calefacción de los pueblos de Castilla: la gloria. «Enrojar la gloria» es la acción de encender el fuego que calienta el hogar y reúne a la familia.

Soy Mónica de Íscar, diseñadora y ceramista. Después de años explorando diferentes caminos creativos, decidí abrir este taller en Palencia para conectar mi amor por lo manual con la necesidad de crear comunidad. Aquí enseño, aprendo y acompaño a otras personas a descubrir lo que la arcilla puede despertar en ellas.
Este lugar está pensado para que te sientas a gusto, encuentres tu ritmo y descubras que, a veces, ensuciarse las manos es la mejor forma de empezar algo nuevo.
